Rosas del Plata: remo colectivo para afrontar el cáncer de mama
Desde 2015, las Rosas del Plata reúnen en Tigre a mujeres operadas de cáncer de mama que practican remo en bote dragón como actividad física y espacio de acompañamiento.

Las Rosas del Plata practican remo en bote dragón en Tigre desde 2015, después de haber atravesado cirugías por cáncer de mama. El grupo argentino reúne a 72 mujeres de entre 21 y más de 80 años, con una actividad que combina ejercicio, prevención del linfedema y acompañamiento entre pares.
Las Rosas del Plata no se reúnen únicamente para entrenar. Su práctica de remo en bote dragón busca sostener la actividad física después del cáncer de mama y construir un espacio de apoyo entre mujeres que atravesaron una experiencia médica similar.
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El grupo argentino nació en 2015 por iniciativa de Matilde Yahni, médica y fundadora de la organización. Desde entonces, sus integrantes reman en Tigre los miércoles, sábados y domingos. Según el material publicado por Clarín, actualmente participan 72 mujeres de entre 21 y más de 80 años.
Cómo surgió el remo en bote dragón para pacientes operadas
El antecedente se remonta a hace 30 años, cuando Donald McKenzie, especialista en Medicina del Deporte de la University of British Columbia, en Vancouver, formó el primer grupo experimental de remo en bote dragón integrado por mujeres operadas de cáncer de mama.
La convocatoria se apoyaba en una característica concreta de la actividad: el movimiento de palada es repetitivo, coordinado y grupal. En ese contexto, el remo fue pensado como una forma de mantener el movimiento de los brazos y, al mismo tiempo, favorecer la integración de quienes compartían una recuperación posterior a la cirugía.
El linfedema y el papel de la actividad física
El linfedema es una hinchazón que puede aparecer en un brazo después de intervenciones en las que se extirpan ganglios linfáticos. El contenido de la fuente presenta el remo como una práctica orientada a prevenir o mantener bajo control ese efecto secundario, pero no reemplaza la evaluación ni las indicaciones del equipo médico que acompaña a cada paciente.
La actividad física posterior al cáncer de mama depende de la situación clínica, el tipo de cirugía y la evolución de cada persona. Por eso, la experiencia de las Rosas del Plata describe una práctica grupal concreta; no constituye por sí sola una recomendación médica universal.
Rosas del Plata: una sola pala para avanzar
El funcionamiento del bote introduce una dimensión colectiva que excede la coordinación deportiva. Todas las integrantes deben remar siguiendo un ritmo común para que la embarcación avance. La organización resume esa lógica en su lema: “Todas juntas, una sola pala para que el bote avance”, según la descripción difundida por el grupo.
Marta Lapaz, integrante de la comisión directiva, explicó en una entrevista radial que la actividad también les permite sentirse más vivas. La frase pertenece a su testimonio y expresa la dimensión subjetiva que las participantes atribuyen al remo, separada de los efectos físicos que puedan evaluarse clínicamente.
El grupo argentino que entrena en Tigre
La propuesta de las Rosas del Plata se sostiene con encuentros regulares en Tigre durante tres días de la semana. La continuidad permite que mujeres de edades muy diferentes compartan una rutina deportiva y un espacio de pertenencia después del tratamiento.
La organización también lleva su experiencia a colegios, universidades y empresas mediante charlas. Lapaz utiliza esas intervenciones para insistir en la prevención y en la importancia del diagnóstico temprano, dentro de las actividades vinculadas con el mes de concientización sobre el cáncer de mama.
Qué transmite esta experiencia sobre la recuperación
El caso muestra cómo una práctica deportiva puede cumplir varias funciones dentro de una comunidad de pacientes: movimiento corporal, coordinación, contacto con la naturaleza y acompañamiento social. Esas dimensiones aparecen asociadas en el relato de las integrantes, pero no deben confundirse con una prueba independiente de eficacia terapéutica.
La historia también desplaza la mirada sobre la recuperación: el tratamiento no queda reducido al quirófano o a los controles médicos, aunque el remo tampoco los sustituye. Para las Rosas del Plata, la embarcación ofrece una estructura compartida para retomar actividad, sostener vínculos y atravesar las consecuencias de la enfermedad junto a otras mujeres.
Prevención y diagnóstico temprano en el mensaje de las remeras
Además de remar, las integrantes difunden un mensaje sobre la prevención y el diagnóstico precoz. La fuente menciona mamografías y ecografías mamarias a partir de los 40 años como parte de las recomendaciones que Lapaz comunica en sus charlas. La indicación concreta debe consultarse con profesionales de salud, porque los controles pueden variar según antecedentes y criterios médicos.
El aporte público de la organización está en vincular la conversación sobre el cáncer de mama con una experiencia visible de actividad, cooperación y continuidad. En Tigre, el bote dragón funciona así como una práctica deportiva y como un punto de encuentro para mujeres que decidieron seguir moviéndose después de la cirugía.
Preguntas frecuentes
¿Qué son las Rosas del Plata?
Las Rosas del Plata son un grupo argentino de mujeres operadas de cáncer de mama que practica remo en bote dragón. La iniciativa llegó a la Argentina en 2015 por impulso de Matilde Yahni. Según la fuente, actualmente reúne a 72 integrantes de entre 21 y más de 80 años.
¿Dónde y cuándo reman las Rosas del Plata?
El grupo se reúne en Tigre los miércoles, sábados y domingos. La fuente no informa el club, el lugar exacto de embarque ni las condiciones para incorporarse. Por eso, esos datos deben consultarse directamente con la organización antes de concurrir.
¿El remo reemplaza el tratamiento médico del cáncer de mama?
No. La experiencia combina actividad física y acompañamiento entre pares, y la fuente la vincula con la prevención del linfedema. Sin embargo, el remo no reemplaza controles, tratamientos ni indicaciones profesionales. La aptitud para realizarlo depende de la situación clínica de cada persona.
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