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Nursia: reconstrucción, sabores y paisajes tras el terremoto de 2016

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La ciudad umbra de Nursia reconstruye su patrimonio y busca revitalizarse mediante el turismo religioso, la gastronomía y los paisajes de los Apeninos.

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Nursia, en la región italiana de Umbría, intenta recuperar su vida urbana después del terremoto de 2016. La reapertura de la Basílica de San Benito en octubre de 2025, la continuidad de las obras en el casco histórico y la valorización de productos como el Prosciutto di Norcia IGP y la Lenticchia di Castelluccio di Norcia IGP muestran una estrategia basada en patrimonio, territorio y turismo.

Nursia —Norcia, en italiano— se encuentra en la provincia de Perugia, entre los Apeninos centrales y a poco menos de tres horas de Roma. Su plaza principal concentra dos tiempos de la ciudad: la Basílica de San Benito, restaurada y abierta nuevamente al público en octubre de 2025, y una grúa que recuerda que la reconstrucción todavía continúa.

El terremoto de 2016 provocó daños severos y dejó a la localidad prácticamente vacía. Actualmente viven allí unas 4.000 personas, aunque la población aumenta durante el verano. Frente a esa situación, el municipio impulsa una recuperación apoyada en el arte, la naturaleza, la religión y una tradición gastronómica que forma parte de la identidad local.

La reconstrucción de Nursia sigue visible en su plaza principal

El alcalde Giuliano Boccanera explicó que el edificio comunal, cuya historia se remonta a la época romana, había sido destruido siete veces antes de su llegada al cargo. La octava destrucción ocurrió durante su gestión. La referencia ilustra la dimensión histórica de una ciudad acostumbrada a reconstruirse, aunque no elimina las dificultades actuales ni permite considerar terminado el proceso.

La recuperación también involucra al casco histórico y a otros edificios afectados. Andrea Lignani Marchesani, concejal municipal de Città di Castello, señaló que el turismo se convirtió en una de las vías para impulsar la prosperidad local. Esa afirmación pertenece a un representante institucional y expresa una apuesta política; no constituye, por sí sola, una medición de resultados.

La Basílica de San Benito recuperó piezas de su historia

La basílica dedicada a San Benito, nacido en Nursia y considerado patrón de Europa, fue reconstruida con documentación histórica, fotografías, manuscritos y elementos recuperados del derrumbe. Según el material publicado por Clarín, los restauradores aplicaron el principio de anastilosis, que consiste en recolocar fragmentos originales en su posición anterior cuando es posible identificarlos.

En el arco que funcionaba como acceso a la antigua catedral solo fue necesario incorporar cuatro piedras nuevas, de acuerdo con esa fuente. El resto de los materiales pudo ser identificado y catalogado para volver a integrarlo en la estructura.

La intervención también permitió descubrir elementos que permanecían ocultos. El desplazamiento de una columna dejó visible una representación de San Claudio, protector de los molineros. En otro sector se conserva una imagen de San Benito del siglo XVI en la que el santo sostiene a Nursia entre sus manos.

La restauradora Emanuela D’Abbraccio explicó que la basílica conserva principalmente el estilo adquirido durante las reformas del siglo XVIII. Entre sus espacios se encuentran una capilla, la llamada Sala dei Quaranta y una cripta vinculada con la memoria religiosa de la ciudad.

El turismo religioso conecta la ciudad con San Benito

La figura de San Benito organiza una parte importante de la visita. Una estatua del santo ocupa el centro de la plaza principal y señala el lugar de nacimiento de quien fundó la Orden de San Benito. Desde Nursia también parte un recorrido de 16 etapas por sitios asociados con su vida.

La reapertura de la basílica amplía ese itinerario, pero la recuperación del templo no se reduce a restituir un edificio de culto. La restauración buscó reconstruir su configuración histórica y conservar los rastros materiales que sobrevivieron al terremoto. En ese sentido, el patrimonio funciona como memoria y como recurso para volver a atraer visitantes.

La norcineria convierte una tradición en identidad local

La gastronomía es el segundo gran eje de la propuesta. Las norcinerie son establecimientos tradicionales especializados en el despiece, la elaboración y el curado de carne de cerdo. El nombre deriva de Norcia y también está relacionado con el oficio del norcino, transmitido durante generaciones en esta zona montañosa.

En esos comercios se ofrecen jamón crudo, quesos y distintos embutidos. Entre ellos aparece el salame conocido como coglioni di mulo, denominado así por su forma ovalada. La tradición también está representada por el Prosciutto di Norcia IGP, cuya autenticidad y reglas de producción son supervisadas por un consorcio integrado por 10 productores, según la información de la fuente.

El terremoto afectó a productores locales, entre ellos la familia Cataldi, vinculada con la productora de jamón IGP Patrizi. La continuidad de estas empresas no depende únicamente de conservar una receta: requiere sostener conocimientos, instalaciones y una relación productiva con el territorio.

Castelluccio suma lentejas, montaña y floración

A pocos kilómetros de Nursia, los Piani di Castelluccio se extienden entre los montes Sibilinos. Allí se cultiva la Lenticchia di Castelluccio di Norcia IGP, una legumbre pequeña adaptada a las condiciones de altura y asociada con la identidad gastronómica de la zona.

Entre fines de mayo y julio, los campos protagonizan la fioritura: amapolas, acianos, margaritas, violetas y otras especies espontáneas rodean las parcelas de cultivo. La flor de la lenteja, blanca con matices violáceos, forma parte de ese paisaje. La floración atrae visitantes, aunque el material de origen advierte que la cantidad de turistas ya genera preocupación por la presión sobre el lugar.

Fuera de ese período, el altiplano ofrece senderismo, ciclismo, cabalgatas y otras actividades vinculadas con la montaña. La utilidad turística del área, por lo tanto, no depende exclusivamente de fotografiar los campos durante las semanas de mayor colorido.

La recuperación también pasa por las legumbres antiguas

En el emprendimiento rural Il Sentiero delle Fate, Sara Coccia presenta una producción que amplía el repertorio asociado con Castelluccio. Allí se elaboran quesos de oveja y miel, además de preparaciones con roveja, una antigua legumbre de montaña también conocida como arveja silvestre.

La roveja se muele para obtener una harina con la que se prepara la farrecchiata, una especie de polenta. Su cultivo había perdido presencia y ahora atraviesa un proceso de recuperación. La combinación con anchoas responde a una lógica histórica de conservación y transporte: el pescado salado podía llegar a zonas interiores y mantenerse durante largos períodos.

El ejemplo muestra que la reconstrucción cultural de Nursia no consiste únicamente en restaurar edificios. También implica recuperar cultivos, técnicas y preparaciones que pueden volver a vincular la economía local con el paisaje.

Qué puede encontrar quien visite Nursia

La propuesta reúne la Basílica de San Benito, la cripta, el centro histórico en reconstrucción, las norcinerie y los paisajes de los montes Sibilinos. Entre los productos mencionados se encuentran la trufa negra, el Prosciutto di Norcia IGP, los embutidos, el queso pecorino, la sopa de lentejas de Castelluccio y la pasta alla norcina, preparada con salchicha y crema.

La candidatura anticipada por el alcalde para que Nursia sea Capital de la Cultura italiana en 2033 todavía es una aspiración, no una designación. Mientras tanto, la ciudad busca que su patrimonio restaurado, sus oficios alimentarios y sus espacios naturales sostengan una recuperación que comenzó después del terremoto y que aún puede verse, literalmente, en las obras abiertas de su plaza.

FAQ

Preguntas frecuentes

¿Dónde está Nursia?

Nursia, llamada Norcia en italiano, está en la provincia de Perugia, dentro de la región de Umbría, en los Apeninos centrales. La ciudad se encuentra a poco menos de tres horas de Roma, según la información de la fuente, y está próxima a los montes Sibilinos y a los Piani di Castelluccio.

¿Qué ocurrió con la Basílica de San Benito?

La basílica sufrió daños durante el terremoto de 2016 y fue reconstruida con fotografías, documentos, manuscritos y fragmentos recuperados. La intervención aplicó el principio de anastilosis para recolocar piezas originales. El templo volvió a abrir al público en octubre de 2025.

¿Qué productos distinguen a Nursia y Castelluccio?

Nursia es conocida por el Prosciutto di Norcia IGP y por los embutidos de sus norcinerie. En los Piani di Castelluccio se cultiva la Lenticchia di Castelluccio di Norcia IGP. La zona también conserva preparaciones con roveja, además de quesos, trufa negra y platos de la cocina umbra.

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